Jan 23, 2007

Corazón En Blanco Y Mano Negra

Perdióse un poquito más en las calles de París e iba cruzando puentes.
Con el Sena bajo sus pies, soñaba bajar las escaleras, encontrar junto a la orilla aquella gata, mitad peluche mitad pantera.
Largo fue el día y extraño para un estudiante de nada; vio gente bailando en el agua, frente al ayuntamiento, sobre la nieve, entre besos... caídas y abrazos.

¿Qué será de mí si sigo tantos caminos y me pierdo?
¿Tendrá mi mente descanso al morir de puro viejo?

Andaba y andaba y pensaba... que al rascar un poco las cosas, desprenden sus ansias de cambio.
Como aquel hombre que hoy le guió. Ayer fue abogado, hoy se gana la vida hablando de su infancia, de los coches antiguos, de las niñas que quieren ser madres.

Y escuchaba en su mp3 clases de filosofía de un profesor desconocido mientras paseaba por calles en las que sólo le acompañaba el frío. Regresó, si el regreso es posible, cuando supo que el salvaje ya había secuestrado al antropólogo. Mientras el reproductor acariciaba, con mano negra, su corazón en blanco...

1 comment:

Albertortö said...

COMENTARIO Nº 1 (después de 8 horas en Hard Rock)

Me encanta perderme, es lo mejor que se puede hacer cuando llegas a un sitio en el que no has estado los últimos 24 años de tu vida viviendo.
Pero me encanta perderme de "mala manera".... Y eso como se hace? -pregunta uno de los monos que vive encima de mi cabeza-. Muy fácil , respondo (después de hacerle el ataque especial número 3 y dejarlo patidifuso): Has de caminar mucho, darle vueltas a los mismos sitios por los que ya has pasado y, lo más importante (y sin esto no se puede uno perder de verdad, de manera que le sirva de algo la cosa) es tener tiempo y días para repetirlo cuanto te venga en gana.... Más que nada porque eso querrá decir que estás viviendo en un lugar inexplorado por ti y por el que ha estado viviendo en el mismo lugar durante los últimos 24 años...